Hongos y Ecosistemas

 

Eduardo Rafael Matos Santiago y Alexander Escalona

Ilustración de Ada Peña

Desde hace un par de años he sentido un interés por aprender más acerca de los hongos, en particular por aquellas especies que tienen interés económico y alimentario, pero no fué hasta tiempos recientes que me atreví a adentrarme en la micología, inspirado por la labor de personas a nivel nacional o internacional que han hecho lo posible para hacer de los hongos su medio de sustento.

Al igual que todas las producciones, las dificultades no están ausentes mientras se logra llegar al punto donde la producción es estable y rentable; mientras tanto se debe educar a la comunidad en general sobre la importancia de los hongos en el ambiente y su potencial aprovechamiento.

A pesar de que en el mercado internacional el consumo de hongos es habitual a nivel comercial y gourmet. En Venezuela sólamente se conoce el Agaricus bisporus, popularmente llamado champiñón, cuyo cultivo fue introducido hace más de cincuenta años gracias a los migrantes europeos; como los italianos, alemanes y croatas que se establecieron en la localidad de Boconó, estado Trujillo e iniciaron las primeras producciones champiñoneras, convirtiéndose en la referencia general como hongo comestible para la mayoría de los venezolanos; existiendo un gran vacío en el conocimiento de qué son los hongos, cuál su rol en los ecosistemas y cuáles son sus posibles usos.

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Breve introducción al mundo de los hongos

Los hongos son organismos eucariotas (aquellos cuyas células poseen su material genético contenido en un “núcleo”) pertenecientes al reino Fungi, que habitan en la mayoría de los ecosistemas terrestres. La mayoría son muy importantes para el  reciclado de nutrientes en los suelos de bosques y selvas, pues aceleran la descomposición de las hojas, troncos e insectos en materia orgánica asimilable por las plantas. Los hongos no poseen clorofila, por lo que no son capaces de llevar a cabo la fotosíntesis como las plantas, así que obtienen su sustento de fuentes externas. Se podría decir que los hongos serían como animales que tratan de imitar a las plantas, en la forma a cómo sus hifas (filamentos de cadenas de células que conforman el verdadero cuerpo del hongo) crecen y se extienden a través de sustrato como si fueran raíces de plantas.

Se pueden encontrar en sitios húmedos, frescos y ricos en materia orgánica; sin embargo, muchos de ellos se pueden apreciar sólo en ciertas épocas del año. En cuanto a hábitos de alimentación, no todos los hongos tienen las mismas preferencias de sustrato/alimento; dependiendo de qué tipo de hábito alimenticio los podríamos ver como descomponedores beneficiosos para el medio ambiente o como patógenos de plantas y animales, como los famosos hongos de los pies en nuestro caso. 

Es de utilidad aprender a reconocer algunas especies de hongos nativas, para poder aprovechar sus bondades o simplemente evitar aquellas que puedan ser venenosas y así evitar malos momentos; sin embargo, se debe respetar el papel que juegan incluso las especies no comestibles en los ecosistemas, porque al ser saprófitas o micorrizas, promueven la salud de las plantas nativas. Ecológicamente hablando existen cuatro grupos según sus hábitos de sobrevivencia:

  • Saprófitos: Cuando el hongo se alimenta de materia orgánica en descomposición, tal como hojarasca o troncos caídos.
  • Parásitos: Cuando el hongo se alimenta activamente de un hospedero vivo, ya sea plantas, insectos o incluso animales. En algunos casos, producen efectos negativos sobre la salud del hospedador.
  • Líquenes: Hongos que viven en estrecha asociación con ciertas algas; habitantes de troncos y superficies rocosas, capaces de sobrevivir en zonas áridas.
  • Micorrízicos: hongos capaces de formar extensas redes celulares en el sustrato, capaces de interactuar de manera simbiótica con las raíces de las plantas realizando intercambio de nutrientes.

De una u otra forma, los hongos son parte de nuestras vidas, dado que son usados en procesos de elaboración de alimentos como el pan, el queso, el vino y la cerveza por acción de levaduras, mientras que en otros casos nos afectan indirectamente, como es el caso de los cultivos en el campo, dado que existen hongos tanto benéficos como dañinos para los cultivos. Sin embargo, fuera de que alguna vez que hemos comido pizza con champiñones, desconocemos enormemente de los hongos presentes en nuestro entorno y su importancia para el medio ambiente y aprovechamiento para usos agrícolas, medicinales y nutricionales.

Los que conozcan a los champiñones podrán asociar a los hongos con la imagen clásica de tallito con sombrerito, sin embargo los hongos pueden presentarse en diversas formas anatómicas, como en la siguiente imagen:

Sin embargo la parte de visible de los hongos corresponde a la etapa sexual de su ciclo de vida. El verdadero cuerpo del hongo está conformado por filamentos celulares llamados hifas que se extienden por debajo del suelo y del sustrato absorbiendo nutrientes y agua, formando redes extensas llamadas micelio que asemejan telarañas, muy sensibles a la desecación.

Mediante la preservación de las diversas especies de hongos nativos se pueden encontrar formas de sacarle provecho para mejorar la fertilidad del suelo de plantaciones de café y otros cultivos y en algunos casos, aprovechar las especies comestibles o medicinales.

A continuación se presenta un pequeño listado de algunas de las especies que se han podido identificar hasta el momento en la Catalina, localidad de Pampán en el estado Trujillo, con el propósito de ilustrar un ejemplo de las observaciones micológicas que se pueden llevar a cabo en las zonas boscosas a lo largo del territorio nacional y poder apreciar el hecho de que los hongos forman parte de los ecosistemas en conjunto con las plantas y animales. 

Nota: Si estás viendo este documento en formato digital, podrás acceder a través de las letras azules subrayadas a una página donde se muestra rigurosamente algunos aspectos relacionados a la clasificación de la especie de hongo en cuestión.

Listado de especies Identificadas hasta el momento en la localidad de Pampàn

Clavulina coralloides (L.) J. Schröt. ò Clavulina cinerea Bull ex Fr

Saprófito de materia orgànica del suelo. Comestible pero de muy poco valor culinario. Posiblemente con algún valor medicinal.

Ganoderma resinaceum Boud in Pat

Saprófito de troncos caídos, no comestible, no venenoso. Posible valor medicinal (en infusiones)

 

 

Omphalotus olearius (DC ex Fr)Sing

Campana de Jack. Saprófitos de troncos caídos, no comestible, venenoso

Laetiporus sulphureus

(Gallina de bosque). Saprófito de troncos caídos, comestible (lavado, en rodajas y sofrito)

Trametes versicolor (L ex Fr)Pilat

Saprófito de troncos caídos, no comestibles, no venenoso. Posiblemente medicinal (en infusión)

Los hongos y su potencial productivo

Aparte del champiñón, existen otras especies de hongos comestibles con gran potencial para su producción tales como Lentinela sp o  Pleurotus sp; los cuales son descomponedores primarios, comúnmente encontrados creciendo en árboles caídos o en sustratos vegetales en descomposición. Son capaces de  hacer uso de la lignina y celulosa contenida en los tejidos vegetales gracias a que poseen la maquinaria enzimática capaz quebrar tales carbohidratos. Mientras que el champiñón se considera un descomponedor secundario, es decir que requiere de un sustrato compostado para poder desarrollarse. Los descomponedores primarios pueden llegar a requerir labores más sencillas para su cultivo que el champiñón más conocido.

La cascarilla de café y otros residuos de la producción cafetalera pueden ser usados como materia prima para la producción de ciertos tipos de hongos comestibles; sin embargo, los agricultores y demás habitantes de la región no están familiarizados con el cultivo de tales hongos. El potencial uso de los materiales residuales de la caficultura y de la torrefacción del café como sustrato para producir alimentos ricos en proteína es desperdiciado. 

Por ejemplo, durante el procesamiento del grano del café durante la torrefacción, se produce un kilo de cascarilla por cada kilo de granos de café tostados producidos, siendo esta información apoyada en la labor de investigadores como Fekadu, publicado en el 2015. Esto se vuelve material de desecho que generalmente no tiene utilidad inmediata debido a que no se descompone con facilidad, no retiene humedad y no permite el paso del agua. No se puede usar como componente de sustrato para jardines, cultivos o sustrato para viveros, y se presenta como material con potencial contaminante producto de la actividad torrefactora en países productores (Fekadu, 2015). Sin embargo, se ha investigado su utilidad como sustrato para el cultivo de hongos comestibles del tipo seta. 

Se podría decir que uno de los atractivos de los hongos como Pleurotus es su capacidad de hacer uso de sustratos “con poca utilidad” y convertirlos en componentes de alto valor nutricional, como proteínas (20-35 % de su peso seco), vitaminas (B1, tiamina; B2, ribofiblina, B3, niacina; B5, ácido pantogénico; y B12, así como también vitamina C (ácido ascórbico), vitamina K, entre otros); además se han evidenciado sus facultades medicinales, como tratamiento preventivo para hipertensión, cáncer y otros padecimientos (Helmi et al, 2017). 

En un contexto como el que está pasando actualmente mucha gente en países en desarrollo y particularmente en Venezuela, a causa del cambio climático y problemáticas con respecto al acceso a tierra y agua potable para ejercer actividades agrícolas, sin mencionar el costo de los fertilizantes, un cultivo que se pueda llevar a cabo usando desechos de la industria del café y que pueda ayudar a suplir proteína suficiente usando menos recursos que la crianza de una vaca, los hongos se alzan como un producto interesante y factible de ser promovido. 

En la actualidad el cultivo de hongos es una actividad muy poco conocida y extendida en Venezuela, lo que representa un suelo fértil para el emprendimiento; valiendo la pena mencionar la labor de un equipo de trabajo llamado “Lanavefungi” (en Instagram), ubicados en las cercanías de la ciudad de Mérida es de los pocos que se conoce que han avanzado en la producción y promoción local del cultivo de setas. Los propios autores de este artículo están encaminados a iniciar su propio emprendimiento llamado “Fungoffee” (IG: fungoffee) con el objetivo de producir la semilla del hongo Pleurotus y ofertar a productores locales. Sirviendo estos casos como ejemplo de cómo las personas pueden buscar en los hongos comestibles alternativas para general ingresos y alimentos para sus comunidades en especial en estos tiempos donde las opciones de fuentes de ingresos habituales se ven limitadas.

Aprovechamos el presente artículo para agradecer a nuestro amigo Carlos Lopez (IG: cleanfungi) por su asesoría y motivación para lanzarnos en este interesante mundo de los hongos y su potencial por explorar.

Bibliografía

  • Fekadu Alemu. Cultivation of Shiitake Mushroom (Lentinus edodes) on Coffee Husk at Dilla University, Ethiopia. Journal of Food and Nutrition Sciences. Vol. 3, No. 2, 2015, pp. 63-70. doi: 10.11648/j.jfns.20150302.16
  • Gaitán-Hernández, R., D. Salmones, R. Pérez Merlo y G. Mata, 2006. Manual práctico del cultivo
  • Helmi Johari Masri, Parisa Maftoun, Roslinda Abd Malek, Ali Zineddine Boumehira,
    Avnish Pareek, Siti Zulaiha Hanapi, Ong Mei Ling and Hesham El Enshasy. The Edible Mushroom Pleurotus spp.: II. Medicinal Values International Journal of Biotechnology for Wellness Industries, 2017, 6, 1 -11 1.ISSN: 1927-3037/17 © 2017 Lifescience Global.
    de setas: aislamiento, siembra y producción, 1era. ed., 2a. reimp. Instituto de Ecología, A.C. Xalapa, Ver., México, 56 pp
  • ICAR- Agricultural Technology Aplication Research Institute (ATARI) Indian Council of Agricultural Research JNKVV, Jabalpur – 482004 (M.P.). Manual of cultivation of mushrooms.

Eduardo Matos es licenciado en biología por la Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela. Posee una Maestría de primer nivel  en economía y ciencias del café. Aspectos relevantes a la producción, comercialización, procesamiento en campo y en la industria, control de calidad y mercadeo de café verde y tostado. Universitá di studio di Udine, Universitá di Trieste, Italia. Ha trabajado como Asistente de Investigación del Instituto de Investigación Agrícola y Pecuario en la Facultad de Ciencias y en la facultad de Ciencias Ambientales y Forestales de la Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela. Actualmente es Supervisor de desarrollo de cultivos y capacitación técnica de la Central Cafetera Flor de Patria SA & CIA.

 

AGRADECIMIENTOS

Fundación Persea agradece la infinita generosidad de sus patrocinadores Estrella Roja: Sobella Mejías, Solmar Valera, Leonardo Quevedo, My fit body project y Cristhian De Castro.

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