ALBORES DE LA RADIOASTRONOMÍA SOLAR EN COLOMBIA

Entrevista al astrofísico Juan Camilo Guevara Gómez

Creo que es más difícil siempre la parte de la política y de la plata e intentar cambiar mentalidades para progresar, que la misma parte de sentarme a hacer la programación, la ciencia, las pruebas…

Alexandra De Castro

Ilustración de Ada Peña.

Lejos de la capital, en la llanura colombiana y en medio de los conflictos entre la guerrilla, los paramilitares y el ejercito, creció el astrofísico Juan Camilo Guevara. Desde su casa y escuela escuchaba los enfrentamientos casi todos los días, incluso a veces, aviones de guerra que sobrevolaban su ciudad, Paz de Ariporo. En medio de ese ambiente perturbador de sus años tempranos, logró desarrollar un gran amor por la ciencia, a pesar de que, en sus propias palabras, en su región «la divulgación científica es inexistente».  

Aclara:

Afortunadamente mis papás hicieron lo posible por motivar mi interés y fue a través del internet que pude acceder a la información que definiría a qué quería dedicarme el resto de mi vida. Así, motivado por el documental El Universo Mecánico, decidí estudiar física creyendo que me dedicaría a la física de partículas.

 

Juan Camilo en el sistema de adquisición de datos de FiCoRI.

Juan  Camilo llega muy puntual a nuestra cita por hangout. Es hablador, paciente y le gusta mucho explicar sobre su trabajo y sobre los vastos conocimientos científicos que ha adquirido. Se sienta cómodo en su escritorio y se relaja para conversar.

 

  

Revista Persea: Cuéntame sobre tu trabajo en la universidad en general, ¿estás haciendo el doctorado?

Juan Camilo: No. Ahorita estoy en una posición que se llama «scholar research», lo que estoy haciendo es que estoy trabajando en dos proyectos. Uno es analizando un montón de imágenes que tomó la gente [no expertos] del eclipse del año pasado, el eclipse solar. Es una especie de cooperación con la Universidad de California en Berkeley, en el laboratorio de ciencias espaciales. Allí hicieron una aplicación para celular y también un software para el computador.  Se les dio el software a la gente para que lo usaran mientras tomaban las fotos del eclipse con unas instrucciones de uso y yo estoy analizando ahora esas fotos, son unas 50 mil.

RP: ¿Después de que termines este proyecto vas a hacer el doctorado?

JC: Si, si todo sale bien, voy a empezar ahorita en octubre, vamos estar cerca tu y yo, me voy para Oslo.

RP: ¿Y ese trabajo que vas a hacer en Oslo tiene que ver con el observatorio que están montando en Colombia?   

JC: Digamos que es el mismo tema, un poco diferente porque voy a estar trabajando con datos de ALMA, el observatorio, y pues no vamos a comparar mi radiointerferómetro con ALMA [risas].  

[ALMA es el Gran Arreglo de Antenas de Observación Milimétrica, ubicado en el desierto de Atacama en Chile. La palabra «milimétrica» se refiere al rango de observación en el espectro electromagnético, esto es, de longitudes de onda de los milímetros.]

JC: Pero sí voy a estar trabajando en el problema del calentamiento coronal [del Sol], no sé si lo conoces.

RP: Sí, sí he leído sobre eso. Es parte de lo que va a estudiar la Sonda Solar Parker de la NASA.  

JC: Si.¿Por qué desde la superficie del Sol, más o menos, como a unos 2500 kilómetros, la temperatura se incrementa como en cuatro ordenes de magnitud?

RP: y eso es un rompecabezas…

JC: Sí, no se sabe por qué. Hay muchas hipótesis, pero no se conocen todavía las causas de esas diferencias de temperatura. Ese es más o menos el proyecto.   

El otro proyecto en el que estoy trabajando aquí en Berkeley es un proyecto de dos cubos satelitales que se llama Curie, como Marie Curie. Lo que van a hacer estos satélites es que van a estar a 600 km de altura, van a estar separados a cierta distancia, van a tener antenas para detectar ondas de radio y van hacer interferometría entre ellos dos. Entonces, digamos que con este proyecto es que se va a hacer interferometría desde el espacio.

RP: ¿Y esos satélites son colombianos?

JC: No son, sin embargo, sí estamos intentando que haya cierto desarrollo paralelo en Colombia, por lo menos de la parte de comunicación con satélites, por ahora, para el control y operación de satélites. Como para empezar, y pues ya después el que siga aquí en el futuro tal vez se pueda hacer algo que tenga que ver con ciencia y no solamente con operaciones.

Los cubos satelitales (ambos) van a tener una electrónica llamada: FPGA (field-programmable gate array) 

Es como lo siguiente al circuito programable. Entonces, lo que tienes es que tú puedes programarlo de tal manera que esa electrónica haga el análisis matemático que se necesita para hacer la parte de la ciencia.

Pero también está la otra parte que es súper importante para el desarrollo de la misión que es la parte de comunicación con tierra. Con esta parte se bajan los datos que se estén tomando y también se suben las ordenes para saber si hay que cambiar el tiempo de exposición y para mover el satélite, etc. Entonces, lo que se está haciendo en colaboración con Colombia es el desarrollo de esta parte de comunicación, no en la parte de la ciencia. Bueno, digamos que esto también es ciencia aunque no es el objetivo científico de los satélites.  

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Creo que es más difícil siempre la parte de la política y de la plata e intentar cambiar mentalidades para progresar, que la misma parte de sentarme a hacer la programación, la ciencia, las pruebas…

RP: Muy bien, qué bonitos esos proyectos, pero yo quería que habláramos del FiCoRi (First Colombian Solar Radio Interferometer) .  

JC: Listo, vamos para allá.

RP: Porque me llama la atención que el FiCoRi es el primer observatorio de interferometría por radio en Colombia, está escrito en el nombre. Entonces me gustaría que me explicaras ¿cuáles son los proyectos que adelanta este observatorio?

JC: Me gustaría empezar un poco por cómo nace la idea. Cuando yo entré al grupo de física solar del observatorio, ya habían varios compañeros y cada uno trabajaba en un rango de frecuencias: unos estaban trabajando con los rayos X, otros en el rango óptico, otros en UV y yo dije, yo no quiero trabajar en lo mismo, entonces me puse a mirar y me di cuenta que podía trabajar en radio y además era como lo ideal para un país como Colombia que está lleno de humedad, de lluvia y nubes, donde el seeing, una medida que se usa en astronomía óptica que dice cuánto se puede resolver en el cielo, es muy malo. Los mejores valores del seeing para esto están en Chile, Canarias, Hawaii… entonces en Colombia es súper malo porque hay mucho vapor de agua.

Entonces, me dije «bueno ¿pero por qué aquí no hay un radiotelescopio?» Resulta que en la Universidad de los Andes había un radiotelescopio pero que no habían vuelto a usar. Y era una sola antena, entonces investigando eso y el profe Benjamin Calvo Mazo, mi tutor (profesor asociado del Observatorio Astronómico Nacional de la Universidad Nacional de Colombia) había tenido un estudiante por allá en los noventas que ya estaba fuera del país trabajando y había estudiado radio astronomía en la Universidad de San Petersburgo. Entonces, le escribí, hablé con él y me dijo: «sí, hagamos un proyecto».

Mi motivación principal fue el hecho de que sería bueno intentar el desarrollo de instrumentación propia, pues lo que necesitas es una antena y un radio. Entonces hicimos una antena para mi proyecto de tesis de pregrado. Una antena que funcionó, el radio que teníamos era estos aparaticos que usan los técnicos de celular para medir la intensidad de la señal de las antenas de celular que parecen como un tetris, un gameboy, de esos viejos, entonces ese fue el radio que usé, y pudimos ver el Sol.

RP: ¿Y como sabias que era el Sol, discriminándolo de otras cosas?   

JC: Lo primero que se ve es que hay una diferencia en intensidad entre el día y la noche.

Es poquita, pero se ve. Alguien puede decir: no, lo que pasa es que la antena se calienta y eso hace que haya mucho ruido experimental, pero la verdad es que a las frecuencias que estábamos observando la temperatura no es muy importante.  Pero pues, la otra cosa fue que en algunos de los datos, un día, vimos que de repente la intensidad subía muchísimo, y entonces, yo fui a mirar y temporalmente coincidía con lo que reportaban otros observatorios en el mundo sobre estallidos solares y dijimos bueno, es en un gran porcentaje concluyente que estamos viendo al Sol.

RP: ¿Estos estallidos son fulguraciones?

A veces, están las fulguraciones, entonces estas fulguraciones tienen su pico de intensidad en el óptico, pero también en rayos X, y por los procesos físicos que se dan en la atmósfera solar se producen ondas de radio. Entonces algunos estallidos están asociados a fulguraciones pero hay otros que también están asociados a eyecciones de masa coronal únicamente.

RP: ¿Cual es la diferencia entre la eyecciones de masa coronal y las fulguraciones?

JC: El de la eyección dura mucho tiempo, el que está asociado con el pico de la fulguración dura del orden de los segundos, el de la eyección puede durar minutos, incluso una hora.

RP: Y en intensidad también hay diferencias…

JC: Sí, en intensidad también aunque no es tan diferente.

Entonces, esto es interesante pues la observación de estos fenómenos permite investigar el clima espacial, es una de las principales formas de estudio del clima espacial, por lo mismo porque durante la eyección de masa coronal va este plasma magnetizado viajando por el medio interplanetario. Entonces, a través de las ondas de radio se puede ver de dónde está saliendo la emisión.

Entonces, le dije a mi tutor, hay que hacer algo más potente para la maestría. El otro estudiante del profesor Benjamín, que se llama Juan Carlos Martínez, investigador del Laboratorio de Ciencias Espaciales de la Universidad de California en Berkeley, me dijo: «hagamos un interferómetro». Y me dijo: «¿mire, en Berkeley hay grupo que en el laboratorio de radioastronomía que hace la electrónica que utilizan en los radiotelescopios del Observatorio ALMA, por qué no escribe a la lista de correo de ellos?» Y así hice.

Pero yo también estaba haciendo lobby en el ministerio de telecomunicaciones de Colombia, intentando hablar con algún alcalde o gobernador,  porque a la hora de la verdad es algo barato, como $15 mil (15 mil dólares), que para uno es mucho, pero en términos estatales o municipales es nada. Entonces, estuve allá hablando con la asesora del ministro de telecomunicaciones, porque nosotros estábamos vendiendo el proyecto por el lado de las telecomunicaciones, era la forma como se podía hacer desarrollo para comunicación satelital. Es la forma de empezar a hacer que el país se pueda volver independiente en términos de comunicaciones satelitales e incluso vender esos servicios.  Pero, pues, también hay otras cosas y entre esas creo yo que está la política pública, qué es lo que quiere el gobierno, si no está dentro de sus intereses…

Estudiantes montando antena de radioastronomía para observar el Sol desde la Universidad Nacional de Colombia.

RP: Entonces, qué te dijeron, ¿no te dijeron «venga monte el observatorio»?

JC: No, no me dijeron nada. No me dieron ni un peso.

Pero entonces resulta que hay unas antenas en un pueblito que se llama Chocontá que son de telecomunicaciones, que eran las que se usaban en los años sesenta, que recibían la televisión desde Venezuela y la retransmitían a todo el país. También se usaron para comunicación por teléfono. Son dos antenas de 30 metros y 5 antenas de 12 metros. Y esto era de Telecom, que era la empresa de telecomunicaciones de Colombia, pero durante el gobierno de Uribe las vendieron a Telefónica de España. Telecom se volvió Movistar, entonces estas antenas que eran de Telecom quedaron allí, sin uso. En algún momento nos dijeron que en los documentos no figura si esas antenas son del estado o de Movistar. Había allí un limbo jurídico. Luego, recibimos un correo del ministerio diciéndonos que esas antenas no son del estado, son de Movistar, entonces, bueno nos fuimos para Movistar. Y seguimos en conversacionescon Movistar y el Ministerio de Telecomunicaciones en busca de volver esas antenas operativas para radioastronomía. 

RP: Qué bueno.

JC: Después un profesor de radioastronomía de Berkeley me regaló unos equipos de radio y de hecho finalmente nos regalaron dos. Y así fue como yo pude hacer la programación y pude terminar mis tareas para montar el radio telescopio en Colombia.

RP: ¿Cuáles son los objetivos específicos del radio telescopio?

JC: Tener observación continua del Sol para monitoreo del clima espacial y actividad solar. Pero también tenemos otros proyectos que van más allá de la ciencia, del tipo divulgativo y educativo para el público general, y que estudiantes de colegios se involucren con el uso de estos datos.

Sin embargo, necesitamos mover el radio telescopio a otro lugar porque ahora está en la Universidad Nacional que está en medio de Bogotá, en medio de la ciudad, entonces, claro que tenemos un montón de contaminación radioeléctrica: ahí vemos el radar del aeropuerto, cuando los guardias de seguridad hablan por el radio, etc. Por más limpieza de los datos, la contaminación va a seguir, así que vamos a poner las antenas en otro lugar más alejado de la cuidad.

RP: ¿Qué rango de observación tienen?  

JC: Hasta 800 MHz

RP: ¿Cuál es la perspectiva de continuidad del proyecto, cuál es el fututo, tienen financiamiento para darle continuidad?

JC: La verdad es que no tenemos más dinero. Está el cuento con Colciencias, pero no sería una buena estrategia ahora, entiendo que han reducido la cantidad de proyectos que están financiando, porque el presupuesto se les recortó… Pero sí hemos estado enviado propuestas a organizaciones más que todo no estatales para conseguir financiamiento. Lo que pasa es que en muchas ocasiones los proyectos de ciencia se ven como algo muy puntual y no se les da la continuidad que requiere.

RP: Porque además tú esperas de un observatorio que su funcionamiento se mantenga en el tiempo y que luego lo actualices…

JC: Y por eso es toda la propaganda que hemos hecho. Y además lo conocen ya en la comunidad internacional de física solar. Porque a cualquier congreso que yo voy, si me toca charla, dejo un minuto para hacer propaganda (risas).

RP: Muy bien

JC: Entonces esperemos que eso sirva para conseguir financiación para la continuidad y para montar el que queremos fuera de Bogota. Así vamos a poquitos, ha sido una lucha. Creo que es más difícil siempre la parte de la política y de la plata e intentar cambiar mentalidades para progresar, que la misma parte de sentarme a hacer la programación, la ciencia, las pruebas…

RP: Me contabas que creciste en una zona de conflicto. A pesar de eso, ¿qué inspiró tu amor por la astronomía? ¿Te viste expuesto a algún tipo de divulgación científica en tu pueblo?

El pueblo se llama Paz de Ariporo queda al norte del departamento Casanare.  Allí teniamos al ELN y las FARC al lado, pero también a los paramilitares. Y obviamente también al ejercito. A eso me refiero, era una región de conflicto. A veces llegaban los del ELN o de las FARC y hacían hostigamiento a la policía. Tengo muchos recuerdos sobre las balas que se escuchaban. Y de mis papás recogiéndome de emergencia en el colegio, y en el colegio a las maestras diciéndonos: niños, por favor acuéstense debajo del pupitre.

Incluso de los soldados corriendo por la calle, al frente de la casa, con sus fusiles y del avión fantasma dando vueltas por encima, y que yo le preguntaba a mi papá que si el avión podía tirar bombas encima del pueblo.

RP: ¿Ese avión de quién era?

JC: Era un avión de la Fuerza Aérea.  

Recuerdo un enfrentamiento entre la guerrilla y las fuerzas militares, que empezó como a las 4 de la tarde y se terminó al día siguiente como a las 5 de la madrugada, yo tenía como 10 años y fue la primera vez que digo que tuve luz de día de noche, ese era el efecto por las bengalas que tiraba el ejercito y prácticamente no se oscureció. Luego, los paramilitares cobraban vacunas y controlaban el negocio de la droga. La extorsión, mataban al que creyeran guerrillero aunque no fuera cierto… Eso fue hasta que yo estuve en 8vo grado. Luego la situación más o menos se calmó. Entonces, en medio de eso, la educación que yo tuve en el colegio no fue tan buena y nunca, absolutamente nunca, vi a nadie haciendo divulgación científica.  

Solamente las veces nos íbamos de viaje, las veces que fuimos a Bogotá que mis papás me llevaron al planetario. Entonces, no, en mi pueblo no hay divulgación científica. Hay esfuerzos individuales por parte de algunos profesores de colegio, pero nada más.

La guerrilla se acabó en mi pueblo en el 2004 y los paramilitares se fueron como en el 2005. Por lo menos en mi zona. Digamos que ahora se está en paz. Pero aún allí no hay ningún esfuerzo por hacer divulgación científica en la zona, de ninguna iniciativa de ningún organismo.

Las veces que he ido últimamente, yo mismo he intentado dar charlas en el colegio e intentado hacer talleres, y para mi sorpresa encontré que varias personas resultaron estudiando ciencias, incluso uno física.

RP: ¿Cómo reacciona la gente cuando les hablas de estos temas de ciencia en tu pueblo?

JC: En realidad la reacción general de la gente es que muestran mucho interés. Muchísimo interés.

RP: Aunque sean personas que nunca han visto programas de televisión sobre astronomía o nunca han visto un observatorio…

JC: Sí. Digamos que el interés crece si en algún momento lo han escuchado antes, claro, y cuando se enteran de que uno es astrofísico comienzan a preguntar un montón de cosas.

RP: No es cierto que la ciencia resulta aburrida para el público general.

JC: No, no es cierto que la ciencia es aburrida. Pero, sí hay algo con esas poblaciones y es que dicen: «Ay, tan chévere», pero se quedan sin entender como eso les puede servir o les puede ayudar en algo. Entonces, en el momento que un joven, un hijo de ellos, les diga, quiero ser físico o químico le dicen: «¿y usted de qué va a vivir?» Así que eso es de lo que más hay que combatir, la pregunta de para qué les sirve a ellos la astrofísica, en qué pueden trabajar al final.

 Los rectores de los colegios si están interesados en que se hagan este tipo de actividades. Entonces, por ejemplo, si el rector de mi colegio, si por alguna razón se entera que yo estoy de visita, entonces me llama y me pide que venga al colegio a dar alguna charla. Entonces, ellos si están interesados y estoy seguro de que ayudarían en lo que se pueda.

Además, tenemos una experiencia muy chévere con Santiago Vargas (Universidad Nacional de Colombia, Twitter: @astrosvd). Después de la desmovilización de la guerrilla, estuvimos en una zona de concentración haciendo una sesión de astronomía con ellos, Astronomía para la paz.

RP: Vale, qué interesante todo lo que cuentas. Entonces, creo que hemos cubierto los temas que queríamos hablar. Mucho gusto de conocerte.

JC: Muchas gracias a ti, mucho gusto.

RP: Ha sido un gran placer para mi conversar contigo.

 

 

 

El próximo octubre Juan Camilo (Twitter:@juanckg ) viajará a Oslo, Noruega, a comenzar su doctorado en radioastronomía en el Instituto de Astronomía Teórica Rosseland, un sueño hecho realidad. Revista Persea le desea el mayor de los éxitos y agradece infinitamente su disposición y tiempo para la entrevista. 

Agradecimientos:

La Fundación Persea agradece la infinita generosidad de sus patrocinadores: Carlos Ortega Sr., Sobella Mejías, Vicente Di Clemente y My fit body project.

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1 Comentario

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ALBORES DE LA RADIOASTRONOMÍA SOLAR EN COLOMBIA – Fundación Persea / Stichting Persearesponder
19/07/2018 en 9:21 pm

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